Solemnidad de Todos los Santos

1 de November

Lugar: Día de precepto – Oficinas diocesanas cerradas

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El Día de Todos los Santos se celebra el 1º de noviembre. Este es un día de precepto. Oprima el botón de arriba para saber el horario de las Misas en su área.

La Solemnidad de Todos los Santos es la fiesta donde celebramos a aquellos que han muerto y han ido al cielo. La enseñanza católica sostiene que todas las personas en el cielo son santos. Esto incluye a todos los santos, no solamente aquellos que conocemos (aquellos canonizados por la Iglesia). Nosotros, los fieles en la tierra, celebramos su triunfo y buscamos aprender de su ejemplo sobre lo que significa vivir vidas santas. También les pedimos que rueguen por nosotros para que podamos llegar al cielo de igual manera.

El Día de Todos los Santos no debe ser confundido con el Día de Todas las Almas. En el Día de Todas las Almas, recordamos a todos aquellos que han fallecido y que se encuentran en el purgatorio. Las almas en el purgatorio “todavía no han sido purificadas” para poder entrar al cielo. Esta fiesta es celebrada el 2 de noviembre.

“Hoy honramos a todos los santos y les pedimos que rueguen por nosotros, para que un día podamos unirnos a ellos en el cielo. Y mañana en el Día de Todas las Almas rogamos para que todos los fieles difuntos que todavía están siendo purificados en el purgatorio puedan finalmente entrar al cielo”, explicó el Obispo Anthony B. Taylor en su homilía del Día de Todos los Santos. “Y en ambos días rogamos por nosotros mismos, para que el Señor nos ayude a ser puros de corazón ahora, purificados por las pruebas que enfrentamos por Cristo ahora, santos ahora y santos en la vida futura”.

La fiesta para celebrar a todos los santos inició en el siglo IV cuando los cristianos frecuentemente eran ejecutados por rehusarse a denunciar su fe. Había tantos mártires que no se podría dedicar un día de fiesta aparte para cada uno individualmente, así que un día de fiesta en común empezó a celebrarse durante el tiempo de Pascua. El Papa Gregorio III consagró una capilla para todos los santos en la Basílica de San Pedro en Roma en el siglo IX y trasladó la fiesta al 1º de noviembre.