Sitio oficial de la Red de la
Diócesis Católica de Little Rock
Publicado: January 11, 2026
El Obispo Anthony B. Taylor predicó la siguiente homilía el 11 de enero de 2026.

Nos enseñaron a todos, al prepararnos para nuestra Primera Comunión, que hay 7 sacramentos y que estos sacramentos son signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo, así que les pregunto: Si Juan Bautista ya estaba bautizando a la gente, ¿cómo podía haber sido instituido por Cristo? ¿Y qué del matrimonio? ¡Ya estaban casados los padres de Jesús! ¿Cómo podemos decir que el bautismo y el matrimonio fueron instituidos por Cristo?
La respuesta es que Jesús no creó los sacramentos de la nada. Él tomó cosas que ya hacía la gente y los convirtió en momentos de encuentro con Dios que les cambió sus vidas. En ese tiempo el matrimonio era como el matrimonio civil de hoy, un contrato entre 2 personas que podía ser terminado por las autoridades civiles al decretar un divorcio civil. Lo que hace Jesús es tomar el matrimonio ordinario y cambiarlo en un encuentro con Dios, haciéndolo una alianza (no sólo un contrato), un compromiso espiritual (no sólo un acuerdo) entre 3 personas (la tercera siendo Dios) y así dotado de efectos espirituales que vienen de Dios de tal modo que (si el matrimonio era válido) no lo puede deshacer ningún ser humano.
De modo parecido, la sumersión en agua como rito de purificación existía en Israel ya desde 1000 años antes del tiempo de Juan Bautista. Las mujeres eran purificadas cuando terminaba su regla mensual y los convertidos al judaísmo eran sumergidos antes de ser circuncidados. Lo que hizo Juan Bautista fue tomar este rito de purificación física y hacerlo un rito de purificación espiritual, un rito de arrepentimiento, pero como veremos, van a venir más cambios. Pues, el bautismo no llegó a ser un signo eficaz de gracia instituido por Cristo hasta después de la Pascua, cuando Jesús toma este rito de purificación y lo cambia para ser el sacramento de renacimiento que la mayoría de nosotros recibimos cuando éramos bebés... uniéndonos a Jesús en su muerte para compartir también su resurrección, compartiendo su victoria sobre el pecado (purificándonos de todos los pecados actuales y liberándonos de los efectos del pecado original) y dándonos la vida eterna, una participación en su victoria sobre la muerte. Pues entonces, ¿qué del bautismo de Jesús en el Evangelio de hoy?
Puedes ser un católico malo o un católico renegado, pero sigues siendo católico aunque no vayas al cielo.
Pues, Jesús no tenía pecado alguno, así que no tuvo nada de qué arrepentirse, pero insiste que Juan le bautice por 3 motivos: 1) para reconocer el ministerio del Bautista, afirmando que Dios le había enviado para preparar el camino para Jesús, 2) como un ejemplo para motivar a los demás que SÍ necesitaban arrepentirse de sus pecados, y 3) para darnos nuestro primer vistazo de Jesús como la Segunda Persona de la Santísima Trinidad: el Espíritu de Dios descendía sobre él en forma de paloma y se oyó una voz que decía, desde el cielo, "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias." ¿Y por qué es importante esto? Porque después de su resurrección, cuando Jesús cambia el bautismo para que sea un sacramento, será para hacerlo una alianza entre el creyente y todas las tres personas de la Santísima Trinidad (no sólo con Jesús) y de esto nos da una pregustación el día del bautismo de Jesús por Juan en el Evangelio de hoy. Y lo mismo que con el matrimonio, el bautismo conlleva efectos espirituales que vienen de Dios y que ningún hombre puede deshacer. Es por eso que decimos: Una vez católico, siempre católico y como tal, tendrás que dar cuenta a Dios por más ventajas en comparación con los que no gozan de las ventajas de nuestra fe católica. Puedes ser un católico malo o un católico renegado, pero sigues siendo católico aunque no vayas al cielo.
Así te pregunto, ¿dónde estás en tu vida espiritual? Juan Bautista advirtió a la gente que deberían de arrepentirse de sus pecados y poner sus vidas en orden ahora mientras hay todavía tiempo...y ¡el arrepentimiento no es un evento único! Al contrario, es sólo el inicio de una vida de conversión progresiva,