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Ministro para Diáconos

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El ministro para diáconos es responsable de la formación continua después de la ordenación de los diáconos permanentes y sus esposas en los aspectos humanos, espirituales, intelectuales y pastorales. La función principal del diácono es, por lo tanto, colaborar con el obispo y con los presbíteros en el ejercicio del ministerio, no de la propia sabiduría, sino de la Palabra de Dios, invitando a todos a la conversión y a la santidad. ("Directorio para la Formación, Vida y Ministerio de los Diáconos Permanentes," 1998) El ministro para diáconos, bajo la dirección del obispo, es guiado en su ministerio por medio de las normas diocesanas y con la intención y contenido del "Directorio para el Ministerio y la Vida de los Diáconos Permanentes de la Congregación para el Clero" y el "Directorio Nacional de Formación, Ministerio y Vida de Diáconos Permanentes en los Estados Unidos." Ver también, Formación Diaconal Permanente.



Servicios

  • Sirviendo como representante del obispo al establecer e implementar un mínimo de horas básicas de educación continua que deben cumplirse anualmente por todos los diáconos diocesanos en servicio activo;
  • Asistiendo al obispo en su supervisión del bienestar espiritual y personal de los diáconos y sus familias;
  • Como lo delega el obispo, sirviendo en ministerio a los diáconos y sus familias mediante visitas regulares con el diácono y sus familias, revisando y evaluando las asignaciones diaconales y haciendo las recomendaciones apropiadas al obispo;
  • Planificando e implementando un programa anual para la formación continua del diaconado; y
  • Asistiendo al obispo y a los párrocos designados en su cuidado pastoral por los diáconos y sus familias – especialmente los diáconos viviendo y sirviendo en ministerio fuera de la diócesis, diáconos que pudiesen estar enfermos, o diáconos con licencia de ausencia ministerial.

San Juan Pablo II en Diaconado

En su discurso dirigido a los diáconos permanentes de Estados Unidos ("El Corazón del Diaconado: Servidores de los Ministerios de Cristo y Servidores de tus Hermanos y Hermanas", el 19 de septiembre de 1987) San Juan Pablo II dijo que el ministerio de diaconado permanente "es el servicio sacramental de la Iglesia … Esto está en el corazón del diaconado a lo cual eres llamado: ser un servidor de los ministerios de Cristo y a la vez de la misma manera, ser el servidor de tus hermanos y hermanas".