2021 — Teología III

Alex Smith, Iglesia de San Judas Apóstol, Jacksonville

Atiende el Seminario de la Asunción en San Antonio, Texas

Empecé a discernir el sacerdocio durante mi último año en la preparatoria en Beebe. Era muy activo en mi grupo juvenil de la parroquia y jugué deportes en la preparatoria. Tenía la intención de querer correr en el equipo atlético de la universidad. Quería ser un atleta universitario. Pero seguía sintiendo que Cristo me estaba llamando a jugar para un equipo "más grande".

Mi mamá y mi papá, Gilda y Jessie Elizondo, han sido los mayores defensores de mi discernimiento sacerdotal. Mis padres, siendo católicos, nos alentaron a mis hermanos y a mí a ver nuestra fe como propia. A pesar de que vivíamos en Beebe, todas las semanas viajábamos a la Iglesia de San Judás Apóstol en Jacksonville para la educación religiosa, el ministerio juvenil y la Misa.

Mientras crecía, percibí el llamado al sacerdocio por los ejemplos del Padre Les Farley. Luego, en la preparatoria, ayudando en mi parroquia con el ministerio de la juventud diocesana, y hablando con mi párroco, el Padre Andrew Smith, acerca del sacerdocio, sentí el Llamado. Sentí que el Señor me animaba a ser las manos y los pies de Cristo para otras personas. Como resultado, contesté el llamado del Señor para discernir.

Comencé mis estudios de filosofía en el Seminario de la Santísima Trinidad en Dallas y completé mi licenciatura en filosofía en la Universidad de San Gregorio en Shawnee, Oklahoma en 2017. Ahora, he estado estudiando teología en el Seminario de la Asunción en San Antonio, Texas. Por la gracia de Dios, anticipo que mi ordenación al sacerdocio será en 2021.

Mi tiempo en el seminario me ha ayudado a apreciar la necesidad de ser multicultural. Mis estudios me han ayudado a servir a todas las personas que Dios me presenta. En formación, he llegado a apreciar mis raíces filipinas, las alegrías de servir a nuestros hermanos y hermanas hispanos, y a reconocer los esfuerzos que se necesitan para construir nuestra fe católica en nuestra diócesis.

He sido bendecido con la ventaja de poder interactuar con mis compañeros seminaristas, tanto los que se encuentran lejos de la diócesis, como los que están aquí cerca de la diócesis. La fraternidad de todos mis hermanos seminaristas me ayudó a comprender lo agradecido que estoy por la unidad que tenemos juntos como una familia. En verdad les digo que somos más que una fraternidad de hermanos: somos una familia de hermanos. Nos ayudamos mutuamente con el trabajo escolar, con la vida y ayudándonos unos a otros para ser biculturales, lo cual es necesario para evangelizar y brindar amor para todo el pueblo en nuestra diócesis.

Desde el norte hasta el sur y desde el este al oeste, estoy muy agradecido por todas las familias de la Diócesis de Little Rock que me han apoyado y oraron por mi discernimiento. Estoy agradecido a los Caballeros de Colón y sus esposas, al Club Serra, mi parroquia, la juventud, las escuelas católicas y tantas otras familias católicas que creen y contribuyen generosamente a las vocaciones.

Esos días en que la escuela puede ser agotadora, me acuerdo del gran pueblo de esta diócesis apoyándome y manteniéndome motivado para entregarme "totalmente". Estoy agradecido por el increíble viaje y el apoyo de esta diócesis. Ha sido un viaje hermoso y yo no lo haría de ninguna otra manera. Sin duda hay mucho trabajo qué hacer, y estoy agradecido y alegre de trabajar con católicos maravillosos y con los hermanos seminaristas de esta gran diócesis.

Si desea comunicarse con Alex Smith, por favor envíe un correo electrónico a Miriam Gallaher en la Oficina de Vocaciones o llámela al (501) 664-0340. Este artículo fue publicado el 17 de septiembre de 2019. Derechos de autor Diócesis de Little Rock. Todos los derechos son reservados. Este artículo podrá ser copiado o redistribuido con reconocimiento y permiso del editor.