2026 — Filosofía II

Colton Ketter, Iglesia del Sagrado Corazón, Charleston

Atiende la Casa de Formación en Little Rock

Desde que era niño, siempre me había fascinado el sacerdocio. Cuando tenía alrededor de catorce años, sentí que podría ser llamado al sacerdocio, pero nunca pensé realmente en este llamado. No me permití crecer en mi vocación, así que ignoré lo que Dios tenía planeado para mí. A lo largo de la preparatoria, participé en el ministerio juvenil tanto en mi parroquia como en la diócesis. Hubo muchas ocasiones en las que sentí que podía ser llamado a una vocación en el sacerdocio, pero aún así, ignoraría este llamado.

Pensé que tenía todo resuelto, y decidí ir a la universidad. Pasé dos años en la universidad, pero durante mi segundo año, algo dentro de mí comenzó a cambiar. El llamado que había estado ignorando durante tanto tiempo estaba empezando a crecer, y se hizo difícil ignorarlo. Se volvió difícil luchar contra Dios y su voluntad para mí, así que me sometí a él. Decidí que era hora de dejar entrar a Dios y preguntarle qué quería para mi vida. Durante mucho tiempo me preocupé por lo que quería, pero ya era hora de que se lo entregara a Dios.

En el transcurso de unos meses, puse a Dios primero e intenté discernir qué era lo que él quería para mí. Mi vida se sintió en paz cuando puse la voluntad de Dios antes que la mía. Asistí al retiro Vengan y Vean en diciembre de 2018. Fue allí donde decidí unirme al seminario para continuar discerniendo una vocación al sacerdocio. Estoy muy contento de haberme unido al seminario, y estoy emocionado de comenzar este camino y aprender más acerca de Dios, los demás y sobre mí mismo.

Si desea comunicarse con Colton Ketter, por favor envíe un correo electrónico a Miriam Gallaher en la Oficina de Vocaciones o llámela al (501) 664-0340. Este artículo fue publicado el 17 de septiembre de 2019. Derechos de autor Diócesis de Little Rock. Todos los derechos son reservados. Este artículo podrá ser copiado o redistribuido con reconocimiento y permiso del editor.